El plástico Azul de Politiv, Othar, para la desinfección de suelos agrícolas
El plástico Azul de Politiv, Othar, contribuye a la desinfección porque presenta una alta barrera a los gases, reduce el deterioro químico del plástico de cubierta y aumenta la eficacia de la solarización, entre otras muchas ventajas

La desinfección de suelos se ha convertido en una de las primeras acciones que tiene que llevar a cabo el agricultor en el inicio de cada campaña.  El objetivo de la desinfección es eliminar o, en su defecto, reducir la población de patógenos bacterias, hongos y semillas de malas hierbas, que habitan en el suelo, los cuales provocan mermas en la producción. La desinfección de suelos se puede llevar a cabo mediante diferentes procesos, los más usados en Almería son la solarización y desinfección química. La primera es una técnica admitida en la Agricultura Ecológica. 

¿Qué es la solarización? 

Es la técnica de desinfección que consiste en acolchar el suelo, en estado húmedo, con plástico transparente y fino (mayor transferencia de calor) durante los meses de mayor temperatura y radiación solar. Al cubrir el suelo (las pérdidas de calor deben ser mínimas), se consigue aumentar la temperatura del mismo. Durante este tiempo, el invernadero debe permanecer cerrado para conseguir alcanzar las temperaturas objetivo. 

 La radiación solar atraviesa el plástico y se convierte en calor que se transfiere al suelo. Sin embargo, la radiación emitida por el suelo no es capaz de atravesar la cubierta plástica, consiguiendo por tanto mayores temperaturas. De este modo, se inducen cambios físicos, químicos y biológicos que provocan la desaparición/reducción de una gran cantidad de patógenos de suelo. El porcentaje de patógenos eliminados, o dicho de otro modo, el éxito de esta técnica, depende de diversos factores, principalmente de la radiación y la temperatura, los cuales al mismo tiempo también dependen de muchos otros (condiciones estructurales del invernadero, tipo y material de la cubierta, estructura de suelo, etc.). 

Según literatura, los patógenos mueren en el suelo rápidamente con temperaturas de 50ºC, aunque el período de tiempo necesario a estas temperaturas (37-50ºC) depende de la especie en cuestión. La sensibilidad/tolerancia al calor de éstas es diferente en cada caso. Para conseguir temperaturas mayores en el suelo, es conveniente que en suelos enarenados se retire la capa de arena. La duración media en la práctica es de 45 días, alcanzándose la máxima eficiencia si se mantiene el suelo cubierto durante 60 días. Las temperaturas del suelo con esta práctica varían según la profundidad, entre 35-60ºC, por ejemplo en verano en los primeros 15 cm son comunes temperaturas de más de 45ºC. La humedad del suelo es la otra variable crítica para conseguir un proceso efectivo, la humedad hace que los organismos sean más sensibles al calor; además, la transferencia de calor a las semillas de malas hierbas se incrementa, activándolas para hacerlas más sensibles y más fácilmente eliminadas luego con las altas temperaturas. 

Solarización química: 

En el caso de esta técnica, se combinan la solarización y la fumigación. Se utilizan compuestos químicos como desinfectantes junto con láminas de plástico quesellan el terreno para evitar escape de gases aumentando  la  eficacia  de  la   desinfección. 

La desinfección química del suelo es la solución más extendida, por la sencillez en la aplicación y su eficaz acción insecticida, nematicida, fungicida y herbicida. Los productos químicos que se emplean en la desinfección del suelo pasan a estado gaseoso en el momento de ser  liberados, por lo que es preciso cubrir el terreno con una lámina de plástico apropiada para impedir que los gases se  escapen.  

Un plástico convencional posee una porosidad (aunque sea mínima), que permite el paso de los gases a  través de sus microporos, permitiendo que el desinfectante del suelo se escape. El gas que se pierde hace que la  desinfección sea más costosa. Además existe el consiguiente riesgos de  intoxicación para las personas que puedan estar expuestas y ataque químico a las cubiertas del invernadero, que acortan sus  expectativas de duración.  

Con una lámina especial desinfección minimizaremos estos efectos negativos, a la vez que  reduciremos el tiempo necesario para lograr una desinfección eficaz.  

Los beneficios de la Solarización se pueden resumir en que reduce las poblaciones de nematodos pero en menor proporción que la de hongos y malezas. La razón, es porque los primeros son más tolerantes al calor. También consiguen plantas más vigorosas posiblemente por la eliminación de patógenos menores desconocidos, por cambios químicos en el suelo, por la destrucción de sustancias fitotóxicas y/o por la estimulación de microorganismos benéficos. 

Los inconvenientes que presenta la solarización están relacionados con la necesidad de una elevada radiación solar acompañada de altas temperaturas y, si esto no es posible, aumento del número de días del tratamiento 

Mientras que con la Desinfección Química, se consiguen alcanzar temperaturas superiores a las conseguidas con la solarización clásica y acumular una mayor cantidad de gases bajo la cubierta, reduciendo el tiempo de aplicación y sin depender tanto de las condiciones climáticas como radiación y temperatura. 

Los puntos más importantes para la efectividad de estas técnicas: 

  • El suelo debe estar preparado correctamente para que la colocación del plástico sea la deseada y ésta se llevará a cabo durante el período de altas temperaturas, días largos y radiación intensa.
  • El plástico debe ser totalmente transparente y térmico para así aumentar la eficiencia de la transferencia de calor. Además, la lámina ha de quedar tensa y con los bordes perfectamente enterrados para que no haya pérdidas.
  • El suelo debe cubrirse totalmente.
  • Durante el período de tratamiento, el suelo debe estar húmedo para incrementar la sensibilidad de los patógenos así como también para favorecer la conductividad térmica. 

El plástico Azul de Politiv, Othar contribuye porque: 

  • El film para desinfección se fabrica en 5 capas, con una capa central de muy baja permeabilidad, por lo que presenta una alta barrera a los gases, con lo que la eficacia de la misma aumenta considerablemente. 
  • Reduce el deterioro químico del plástico de cubierta del invernadero. 
  • Aumenta la eficacia de la solarización, al contener aditivos térmicos que dificultan aún más la salida del calor.  
  • Reduce considerablemente el tiempo de solarización para conseguir resultados óptimos al concentrar el calor, la humedad y, si se usan, los gases por debajo del plástico. 
  • Menor emisión de gases y mayor seguridad para los aplicadores. Debido a su alta retención de gases ofrece mayor seguridad y reduce los riesgos sanitarios por toxicidad para los aplicadores, además permite una distribución uniforme del producto. 
  • El espesor de nuestro plástico es de 100gg (25 micras) con una gran amplitud de medidas que oscilan desde 1 metro de ancho hasta 7,5m.  (consultar disponibilidad de stock en medidas no estándar). 
  • Cada bobinas de plástico cubre aproximadamente 2,100 metros cuadrados y tienen un peso que varía entre 50 y 55 kg. 
  • Buenas propiedades mecánicas que facilitan la instalación del plástico y que permiten una retirada del mismo al final del período sin desintegrarse. 
  • Durabilidad máxima de 9 meses. 

Politiv también produce un film totalmente impermeable, conocido como TIF, que reduce el pasaje de gases en su totalidad. Es un film de uso obligatorio a la hora de la desinfección con algunos productos como la cloro-picrina, dicloro-picrina entre otros, según se regula en normas europeas y españolas para muchos productos hortícolas desde 2018. (Este producto lo tenemos disponible bajo pedido o en nuestro distribuidor de Huelva) 

Ver artículo en Fh Almería (Página 45)

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