Visión de las abejas polinizadoras dentro de los invernaderos con film plástico
Invernaderos con plástico Politiv, donde los polinizadores sí ven

La polinización es el proceso por el cual el polen viaja de las anteras (parte masculina de la flor) de las flores hasta el estigma (parte femenina) de las mismas. Un 87% de las especies angiospermas vegetales dependen del mundo animal para su polinización en mayor o menor medida y un 80% de la producción de especies cultivadas en Europa depende de los polinizadores, principalmente insectos.

Este proceso de interacción entre planta y polinizador son imprescindibles para el funcionamiento de los ecosistemas terrestre y para la biodiversidad.

En agricultura protegida el uso de polinizadores externos para compensar el ambiente cerrado del invernadero, es de uso corriente. Los abejorros son los mayormente usados, pero algunos cultivos protegidos dependen casi exclusivamente de las abejas melíferas y de su acción dentro del invernadero, como la sandía y el melón en Almería.

La abeja melífera es un polinizador universal y se ha comprobado que es capaz de incrementar la producción de cultivos polinizados. Las abejas son recolectoras tanto de néctar como de polen; larvas, crías y adultos dependen de estos productos florales. Gran parte de la vida adulta de la abeja hembra se pasa recolectando polen para las crías.

Las abejas distinguen forma, color, ubicación, movimiento y alteración del ambiente a través del aparato de visión; además tienen memoria que van desarrollando a través del aprendizaje.

En las relaciones insecto/ flor, la percepción del color tiene un papel fundamental. Sus preferencias son por colores amarillos, violetas o azules, y esto tiene que ver con su percepción de los colores y su espectro de visión.

La visión de la abeja es distinta a la visión humana. Perciben la gama ultravioleta (UV, rango de radiación de luz por debajo de 400 nm), mientras que para los seres humanos ésta es invisible. No pueden ver el color rojo y sus variables entre 650 y 900 nanómetros.

Se han encontrado efectos marcados en flores de sandía, pepino, melón y tomate en cultivos protegidos cuando se estudian bajo un filtro de UV. Los pétalos quedan oscuros, también los órganos verdes, mientras que las anteras y granos de polen y las marcas de contraste o guías que conducen al néctar, se ven amarillos y/o de forma destacada.

Por otro lado, desde el punto de vista de los films plásticos de cubierta de los invernaderos, éstos deben ofrecer altas propiedades mecánicas, propiedades ópticas y térmicas óptimas y estabilidad ante las aplicaciones corrientes de agroquímicos y a las inclemencias climáticas.

Para conseguir estas características, en la formulación de los plásticos de cubierta, son necesarios los estabilizadores de radiación UV. Estos estabilizadores combinan tanto estabilizadores de radiación UV como absorbente de radiación UV, que tienen efecto sinérgico para conseguir la durabilidad y resistencia deseada en los films de cubierta. Estos estabilizadores actúan sobre la franja de radiación de 200 a 380 nm (radiación UV), bloqueando parcial (o totalmente en caso de plástico anti-insectos) la radiación UV, que es imprescindible para la actividad de los polinizadores.

Para conseguir una solución entre ambas necesidades, se ha formulado una combinación especial de agentes estabilizadores y absorbentes que abren la franja de luz UV ampliando el área en la cual pueden “ver” las abejas especialmente (los abejorros tienen un mayor espectro de visión y una mejor adaptación a la falta de luz UV) sin afectar la durabilidad y resistencia a agroquímicos y a condiciones ambientales del plástico. Esto se hace usando aditivos recomendados de los mejores y más renombrados proveedores como BASF, Kafrit, entre otros.

El mínimo de referencia por estadísticas acumuladas (sin existir aún un valor exacto comprobado a campo) es 7-10% de apertura en la franja de luz de 300-380 nm, para no sufrir interferencias en el trabajo de abejas.

Los plásticos de Politiv en Almería siempre han sido formulados para 15% de apertura, a partir de 2020, se ha mejorado aún más y se aumentó a un 20-25% para certificar así el trabajo de polinizadores bajo todos nuestros productos de cubierta, tanto térmicos como de larga duración y tanto los de resistencia al azufre de 3000ppm como de 5000 ppm y para todas las líneas Diamante15, con la misma garantía de 36 meses de siempre.

“Mejoramos nuestros productos según las necesidades de nuestros clientes y ofrecemos mejoras continuas para la tranquilidad del agricultor.”

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